QUERIDOS HERMANOS POLITÉCNICOS, QUÉ APASIONANTE ES COMENTAR SOBRE EL CINE:
El cine, como técnica, arte e industria de la cinematografía, interviene en la vida social no solo como una forma de entretenimiento, sino como un poderoso agente de cambio, un espejo cultural y una herramienta pedagógica que moldea conductas, valores y creencias. Actúa como un reflejo de la sociedad, visibilizando problemáticas, impulsando movimientos sociales y facilitando la comprensión de diferentes realidades humanas.
POR: Arturo Massón
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Reflejo y modelo cultural: El cine actúa como un espejo que capta la esencia de su tiempo, describiendo realidades, luchas y valores predominantes, pero, a su vez, introduce nuevas ideas y moldea la cultura.
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Agente de cambio social y sensibilización: Tiene la capacidad de cambiar actitudes y hábitos al plantear situaciones verosímiles que generan empatía. Ayuda a visibilizar conflictos, dilemas éticos y temas como la desigualdad y los derechos humanos.
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Influencia en la conducta y la opinión pública: Se ha comprobado que el cine es un instrumento capaz de influir en las creencias, la personalidad y las percepciones de la gente. Funciona, a veces, como una herramienta pedagógica o de concienciación.
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Transmisión de valores y educación: A través de narrativas visuales, el cine transmite valores, promoviendo el diálogo intercultural y la ciudadanía responsable.
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Generación de memoria histórica y social: Las películas actúan como testimonios de su tiempo, preservando la memoria colectiva y permitiendo a las generaciones futuras entender las luchas y aspiraciones de épocas anteriores.
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Función psicológica: Permite la catarsis, ayuda a reducir el estrés y facilita la comprensión de situaciones complejas, como el duelo o los trastornos psicológicos.
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Impacto económico y social: Más allá de lo cultural, la industria cinematográfica genera empleos, contribuyendo al desarrollo económico y a la cohesión social.
A pesar del gran impacto, el hábito social de ir al cine ha cambiado, convirtiéndose en una experiencia más de nicho en lugar del entretenimiento comunitario masivo que solía ser, especialmente con el auge de las plataformas de televisión.
Entrando en materia, el cine mundial inicia oficialmente el 28 de diciembre de 1895 en París, cuando los hermanos Lumière realizaron la primera proyección pública comercial de su cinematógrafo en el Salón Indio del Gran Café. Esta primera exhibición incluyó cortometrajes como La salida de los obreros de la fábrica. Los hermanos Auguste y Louis Lumière marcaron este inicio del cine en 1895 con proyecciones de cortometrajes de 50 segundos que registraban la vida cotidiana, produciendo alrededor de 1,500 películas cortas. Sus obras más icónicas también incluyen:

